VI Mostra de la Cuina d'El Pinós
Organizada por la Concejalía de Turismo y la Agencia de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Pinoso la VI Muestra de la “Cuina del Pinós” ha ofrecido durante los días 21 al 26 de febrero una selección de los plato mas representativos de la cocina pinosera.
En la Muestra han participado los restaurantes Cortijo La Blanca Paloma, La Cova del Gegant, Casa Eduardo, Encebras, Bar Alfonso, La Penya y El Timón, todos los cuales han ofrecido el mismo menú y al mismo precio cada uno de los días que durado el certamen, excepto el de la clausura, el domingo día 26, en el que ofrecieron un menú de degustación de los platos de la propia carta del restaurante, si bien manteniendo el mismo precio de los demás días.
El martes, día 21, se sirvieron entradas de embutido seco, pipirrana, “pebret”, y riñones al fondillón. Plato fuerte: Gachamiga y en el postre: pastas pinoseras, café, mistela y fondillón.
El miércoles se sirvió embutido seco, pipirrana, mojete pinosero con capellanes y revuelto de morcilla con ajetes. Plato fuerte: “faseures d’El Pinós” y de postre pastas, café mistela y fondillón.
El jueves hubo embutido y pipirrana, caracoles picantones y sangre frita. Plato principal: ajos pinoseros con conejo y “picat”. De postre pastas, café mistela y fondillón.
El viernes las entradas fueron a base de embutidos, tacos de conejo con ajos tiernos y queso frito con tomate. El plato principal, gazpachos con conejo y caracoles serranos y los postres habituales.
El sábado hubo de entrada embuti6do seco, pipirrana, Embutido asado y ensalada campera a lo que siguió paella de arroz con conejo y caracoles serranos los postres.
Finalmente el domingo, al no poseer el don de la ubicuidad, hubo que escoger un restaurante y la elección recayó en el Cortijo de la Blanca Paloma, restaurante que no conocíamos por ser de reciente creación y que ofrecía un menú compuesto por una degustación de todas las especialidades servidas en la «Mostra».
Es justo que detallemos algunas características de este restaurante. Está situado casi en pleno campo, en las afueras del puebo, es grande, con capacidad para unos doscientos comensales y su decoración recuerda perfectamente un cortijo andaluz. El ambiente es cálido y agradable gracias a la calefacción por chimenea de leña. El mobiliario es cómodo y las mesas se visten con manteles de tela y sobre todo destaca la amabilidad con que la dueña del establecimiento, Dña. María Pérez, atiende a sus clientes.
La carta ofrece por igual entrantes y platos tradicionales de la cocina pìnosera, tales como gachamiga, gazpachos con caracoles y distintos tipos de paellas entre las que destaca la de conejo con cracoles serranos, y una no menos variada colección de platos de la cocina andaluza de los que, al pronto, recordamos las papas con choco, pescaíto, salmorejo y otros típicos de la zona malagueña.
Sirven un menú diario, muy interesante, por 12 euros y a la carta se pueden degustar una buena selección de platos por menos de treinta euros.
En la Muestra han participado los restaurantes Cortijo La Blanca Paloma, La Cova del Gegant, Casa Eduardo, Encebras, Bar Alfonso, La Penya y El Timón, todos los cuales han ofrecido el mismo menú y al mismo precio cada uno de los días que durado el certamen, excepto el de la clausura, el domingo día 26, en el que ofrecieron un menú de degustación de los platos de la propia carta del restaurante, si bien manteniendo el mismo precio de los demás días.
El martes, día 21, se sirvieron entradas de embutido seco, pipirrana, “pebret”, y riñones al fondillón. Plato fuerte: Gachamiga y en el postre: pastas pinoseras, café, mistela y fondillón.
El miércoles se sirvió embutido seco, pipirrana, mojete pinosero con capellanes y revuelto de morcilla con ajetes. Plato fuerte: “faseures d’El Pinós” y de postre pastas, café mistela y fondillón.
El jueves hubo embutido y pipirrana, caracoles picantones y sangre frita. Plato principal: ajos pinoseros con conejo y “picat”. De postre pastas, café mistela y fondillón.
El viernes las entradas fueron a base de embutidos, tacos de conejo con ajos tiernos y queso frito con tomate. El plato principal, gazpachos con conejo y caracoles serranos y los postres habituales.
El sábado hubo de entrada embuti6do seco, pipirrana, Embutido asado y ensalada campera a lo que siguió paella de arroz con conejo y caracoles serranos los postres.
Finalmente el domingo, al no poseer el don de la ubicuidad, hubo que escoger un restaurante y la elección recayó en el Cortijo de la Blanca Paloma, restaurante que no conocíamos por ser de reciente creación y que ofrecía un menú compuesto por una degustación de todas las especialidades servidas en la «Mostra».
Es justo que detallemos algunas características de este restaurante. Está situado casi en pleno campo, en las afueras del puebo, es grande, con capacidad para unos doscientos comensales y su decoración recuerda perfectamente un cortijo andaluz. El ambiente es cálido y agradable gracias a la calefacción por chimenea de leña. El mobiliario es cómodo y las mesas se visten con manteles de tela y sobre todo destaca la amabilidad con que la dueña del establecimiento, Dña. María Pérez, atiende a sus clientes.
La carta ofrece por igual entrantes y platos tradicionales de la cocina pìnosera, tales como gachamiga, gazpachos con caracoles y distintos tipos de paellas entre las que destaca la de conejo con cracoles serranos, y una no menos variada colección de platos de la cocina andaluza de los que, al pronto, recordamos las papas con choco, pescaíto, salmorejo y otros típicos de la zona malagueña.
Sirven un menú diario, muy interesante, por 12 euros y a la carta se pueden degustar una buena selección de platos por menos de treinta euros.
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